«Patologizar es el medio y sus analgesias la red»
Con este titulo Topía Revista , lleva adelante un ensayo donde trae a debate el negoció de la producción de medicamentos en la era de la tecnología, destacando su mecanismo de poder para con la salud y la creación/patologización de enfermedades alrededor del mundo.
Introducción
Con el título Patologizar es el medio y sus analgesias la red, disparamos a modo de provocación crítica, la introducción paradojal con que señalamos aquella articulación hegemónica entre el campo de la comunicación y el de la salud, toda vez que está regida por la rentabilidad y el mercado.
La frase “el medio es el mensaje”, a partir de los 60´ fue santificada por el mercado, pues los milagros que su mercantilización conseguiría serían inigualables en ganancias. Así el paradigma de los medios, en clave de comunicación masiva, regirá prontas expansiones y alianzas estratégicas hacia el Modelo Médico Hegemónico, quien privilegiará al paradigma en virtud de la masividad que le aporta, y que ambos mercados necesitan para consolidar su posición dominante.
La frase que problematizo respecto el medio como mensaje, pertenece al controvertido teórico de los medios Marshall Mac Luhan, antes del advenimiento de la internet en la década de los sesenta, el teórico consideró que todo medio tecnológico (entonces radio, tv, cine, etc.), funcionaría como una extensión del cuerpo, mente o ser, es decir, como extensiones de esas habilidades humanas. La teoría hace cierto paralelismo con los orígenes de la rueda, como gran invento de la humanidad (3500 ac) al extender la habilidad motora de los pies, de modo que luego, la computadora, será una extensión del sistema nervioso central humano según perspectiva del teórico.
Su otro concepto, aldea global, escalará consecuencias socioculturales dada la expansión y concentración de medios masivos (hoy amplificado por vía de la expansión digital y sus tecnologías) pero sigue en pie desde los finales de los 60, como si esa comunicación masiva; de una aldea se tratara, en virtud de la cercanía y proximidad que el teórico le supone a su inmediatez a escala global. Su celebérrimo paradigma teórico, no sin cuestionamientos o adhesiones fundamentalistas de mercado, abrirá paso a otra semantización paradigmática y hegemónica que, por globalización, conocemos y surge consustancial a la economía política de la comunicación, ya que ha entrado a formar parte de la acumulación de capital, en tanto factor básico de la teoría y la práctica del neoliberalismo.
Por su parte en este binomio modélico articulado, los sectores capitalistas y financieros del complejo médico-industrial, especialmente las farmacéuticas, han apostado con sus estrategias de marketing , mercadeo y penetración comunicacional masiva, a la optimización de los procesos de producción subjetiva social para generar demanda de consumo, pues son los que, mayormente, tienen en sus manos la transformación y consolidación del actual modelo médico hegemónico en disputa como campo, para definir posición dominante.
Razón por la que hablaremos de Campo de la Salud, como así también de Campo de la Comunicación , basándonos en la noción bourdeana “los campos son mercados para capitales específicos” espacios en el que diversos actores, luchan por la consolidación o por la apropiación de capitales en juego (económicos, sociales, culturales, simbólicos) y en función de ello profundizan, dan continuidad o producen rupturas, a través de modalidades de adhesión, colaboración (cosolidarios) o de confrontación, que terminan por definir posiciones dominantes y hegemónicas o de subordinación al interior del campo según el binomio del que nos ocupamos.
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FUENTE: Matilde Sosa- Sitio TOPÍA